viernes, 9 de enero de 2009

Chente



Caminando por la ciudad un sonido extraño puede escucharse entre la multitud de la plaza, aún cuando no puedes distinguirlo ni identificar su procedencia, conforme avanzas te das cuenta que este ruido proviene de una vieja bocina conectada a un micrófono. Él esta ahí, ganándose la vida día con día. Soñaba estar enfrente de multitudes cantando, que todos lo vieran, sabía que lo conseguiría… pero nunca se imaginó que sería de esta manera. Ahora, todo lo que tiene es un sueño frustrado, cíclico, que sin embargo, lo alimenta… las monedas que caen en su sombrero ya no le hacen sonreír, simplemente lo tranquilizan y relajan su cara llena de angustia…continúa cantando y simplemente espera que el sol se apague para empezar a caminar y seguir soñando con algo que pudo ser…

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